He visto con agrado que este blog es visitado por gente de muchos países distintos, y por ello siempre trato de utilizar un vocabulario neutral, para que todos los amigos y amigas que me visitan puedan entender. Pero a veces, sin darme cuenta me veo utilizando gran cantidad de palabras propias de mi país, (Costa Rica) que no son conocidas en otras latitudes, y tengo que cambiarlas por vocablos “estándar”. Esta vez he decidido experimentar y escribir el siguiente relato con todas esas palabras que generalmente omitiría, y al final del mismo mostrar un glosario con todas esas expresiones y su equivalente en un castellano “neutro” (no se si tal cosa exista, pero bueno, creo que me doy a entender), para referencia al lector. También si algún día usted visita Costa Rica, podrá entender la manera de hablar de este país, donde se utiliza mayoritariamente el ustedeo en todas las situaciones y en todos los estratos sociales, combinándolo con el voseo y aveces en una misma frase se utilizan los dos. Por su parte, el tuteo se considera pedante y esta sancionado socialmente, personalmente nunca he escuchado a nadie utilizar el tuteo en Costa Rica (excepto personas extranjeras, turistas o residentes). 

Sin mas preámbulo, este es el relato, muchas gracias:

Actividades para el Sábado

El plan para ese día de fin de semana pintaba inmejorable: levantarse a la hora que fuera, desayunar y almorzar o las dos al mismo tiempo, por la tarde fútbol, fútbol y más fútbol en la cancha del barrio; jugando entre nosotros mismos, luego contra los piedredros del barrio, luego contra niños de la escuela del barrio y luego entre nosotros mismos otra vez, terminando todos los partidos con marcadores distintos para todos los jugadores. Desde la una de la tarde hasta las seis estuvimos pateando el balón aquel sábado. Seguidamente nuestro itinerario contemplaba el comienzo de los preparativos para la actividad nocturna, hicimos una vaca y dos de mis amigos cuyos nombres no estoy autorizado a revelar fueron de compras, básicamente por licor, cervezas y tal vez si alcanza la plata unos chicles y unas papitas fritas para picar. Otro de mis amigos y yo nos fuimos para la casa a cambiarnos y arreglarnos según lo pedía la ocasión.

Quedamos de vernos en el lugar acordado donde residía otro integrante del grupo llamado… no, mejor no lo diré. Nos esperaba con todo listo para recibir a unas amigas: “mae…hoy si llegan, mae se lo juro por Chayanne, esas hembras si llegan hoy”… nos decía con ansiedad y esperanza. En su rostro se reflejaba el brillo de un hombre con fe en el porvenir, como cuando un niño espera con alegría su regalo navideño. Yo, acostumbrado a los fracasos anteriores cuando se prometía que tendríamos un harem de mujeres en la fiesta y al final no llegaban; lo escuché con poco ánimo. Y si llegaban seguramente ninguna de ellas me llamaría la atención porque así había pasado una vez anterior. Al ser las siete de la noche estábamos los cinco conversando sobre gran cantidad de estupideces y otras no tanto, mientras esperábamos a ver si aparecían. Claro, para hacer más llevadera la espera nos tomamos unas birras y unos tragos. A las ocho todavía seguían sin dar muestras de vida. Ni un mensaje de texto ni una llamada al encargado de traerlas. Alguien preguntó por ellas, y el dueño de la ilusión respondió: mae, tranquilo esas doñas llegan tipo diez, talvez más tarde, ellas son así… pero yo lo había escuchado decir hacia una hora que dentro de una hora llegaban…

Al ser las nueve y media, se nos empezaron a agotar las reservas. Hicimos otra vaca y fuimos a traer más líquido vital, (cerveza y alcohol) cuando yo tenía como siete birras y varios tragos encima ya dejó de preocuparme el tiempo, y la vida misma… no sabía que hacia ni porqué. Solo hablaba como loco y reía sin sentido, estaba relajado… (A veces añoro aquellos días).

De repente escucho agresividad, escucho palabras fuertes; la paz se había ido de la habitación o lo que sea que fuera aquel recinto… uno de mis amigos en fuerte estado de ebriedad les reclamaba a todos los demás que había gastado mucha plata en birras y en condones como para que no llegara ninguna doña. Manda huevo mae…sea tonto…pero ni una fea…que picha… Algo así fue como se lamentaba. Ninguna de las “amigas” respondió a los mensajes de texto, ni menos a las llamadas de quien las había invitado y eso había calado hondo en el ánimo del grupo.

Para ese entonces era ya la media noche. Me puse de pie a como pude y le dije al reclamador: mae vea: a fin de cuentas era demasiado pedir que esas hembras vinieran, no ve que juegan de doña toda y era bastante difícil que quisieran entrar en un chante como este que se cae a pedazos… en eso el dueño del lugar me hecho una mirada asesina, e inmediatamente me disculpe: perdón mae, pero es la verdad…

Las discusiones continuaron, luego se tranquilizaba el ambiente y se volvía a calentar otra vez…

De repente cuando ya mis ojos se empezaban a cerrar y me disponía a quedar dormido en un rincón del suelo cualquiera, se escuchó el sonido inconfundible de un taxi que se detenía al frente. Mis ojos se abrieron automáticamente y como poseídos nos lanzamos los cinco a ver por la ventana si aquello era real. Y si, lo era; en el taxi venían cinco mujeres y, si eran las que estábamos esperando; eran mujeres muy atractivas. La emoción fue demasiada para el dueño de la casa quien a su vez nunca perdió la esperanza y nos dijo lo siguiente mientras experimentaba algo semejante a un orgasmo:

¡Vieron hijueputas!… si llegaron, yo les dije que si iban a llegar…mae…ojalá lo presten…

Yo estaba en shock, otras veces habíamos organizado fiestas con mujeres pero nunca con mujeres como ellas, que jeta, que jeta, que vinieron, no podía dejar de repetir en mi cabeza.

– ¡Maes acomódense en el sillón o en las sillas, no peguen color!… exclamó alguien y todos hicimos caso; de repente como si no sucediera nada trascendental todos se hicieron los desentendidos mientras ellas caminaban del taxi a la puerta. Por suerte que aún no habíamos apagado la música y que aún quedaban algunas cervezas y tragos.

Sin más preámbulo el más malo de mis amigos para jugar al fútbol, salió disparado a abrir la puerta y se encontró con ellas.

– Hola, cariño ¿cómo están? – Le dijo una de ellas

– Aquí en plan al suave, no esperábamos a nadie hoy…

Esa fue la estupidez que mi amigo le respondió, al imbécil se le olvidaron todos los mensajes de texto que el mismo les había enviado…

¡Uffff, mae, vea usted que buena esta esa doña!, fue lo primero que pensé cuando vi entrar a la casa a la primera de aquel grupo de mujeres, como si hablara en voz alta con alguno de mis amigos quienes estoy 99% seguro de que pensaron lo mismo. Al subir las dos pequeñas gradas de concreto, ella estuvo al alcance de la luz amarilla del bombillo; y así logramos visualizar su estilizada figura. El trago de cerveza que trataba de llegar a mi boca quedó en suspenso, como cuando se suspende un vuelo por una emergencia, la cual en este caso era una emergencia que nos subió la temperatura con una simple ojeada.

De piel blanca, pero no demasiado; con un vestido de tono rojo oscuro pegado al cuerpo que mostraba con gran fidelidad el contorno de sus redondas formas, por lo apretujado juntaba sus pechos y los hacia ver aún más deseables de lo que ya son por naturaleza, y unas caderas y trasero descomunales que en caso de terremoto es de donde uno desea sostenerse. A esto debemos sumar un cabello negro lacio y largo, una mirada de malicia seductora y una boca grande y de fácil sonrisa. Así era el objeto del deseo de aquellos sujetos en estado etílico durante aquella noche de diciembre en algún momento de la primera década del siglo XXI. No recuerdo bien como se llamaba la tan generosamente proporcionada dama, por eso la llamaré simplemente y a secas “la buena”.

Mientras admiraba aquel buen ejemplar, lo siguiente que pensé fue como estarán las demás. Mi amigo que las conocía me había garantizado que todas eran unos “quesos” y para comprobarlo me había enseñado una foto que tenía en su teléfono de “la buena”. Mi incredulidad era máxima, era justo como salía en la foto. ¿De dónde carajos fue a sacar semejantes amigas este puto?, fue otra de mis dudas.

Entonces el anfitrión comenzó a presentarnos a “la buena” a todos los demás; tal vez estaba ebrio pero me pareció que me hizo ojitos.

Luego de presentarse conmigo, cuando le tocaba el turno de saludar al último de mis amigos, repentinamente “la buena” se puso pálida y mostró una cara de total asombro, mientras que a mi amigo le sucedía lo mismo. “La buena” le envió una mirada amenazante y retadora y le dijo en tono serio y agresivo: -¿Qué está haciendo usted aquí, tomando guaro y quien sabe que más, a estas horas?…Mi amigo estaba como en shock y no sabía que responder, y pasados unos segundos que se hicieron eternos le contestó: – No vengas vos ahora a decirme nada, si vos tampoco podés salir… nosotros aquí estamos esperando unas viejas fáciles, y las que llegan son ustedes…

¿Qué está pasando aquí?, fue la pregunta que rondaba por la cabeza de todos…

Y luego de eso “la buena” se puso furiosa y otras tres de las mujeres recién llegadas se sumaron a la discusión, porque reconocieron la voz de su primo. Resulta que mi amigo era hermano de “la buena” y primo de las otras tres; por ello empezaron a pelear y recriminarse entre si el hecho de andar de fiesta a escondidas, que mami no le permite a usted salir con estos vagos le zanjó ella…y él le respondió: – pero ustedes si pueden andar de mica con ellos, y quien sabe dónde más estuvieron metidas porque se nota que andan tomadas…

La discusión continúo, recriminándose entre ellos por prácticamente la misma cosa… De repente se metió en el lío mi amigo el anfitrión, porque mi otro amigo ya quería llevarse para la casa a su hermana y a sus primas. Me imaginó lo que sintió al verlas allí, sabiendo lo que pretendíamos todos los demás…

El anfitrión intentaba que mi otro amigo no se las llevara, y los demás solo observábamos. Cuando de repente una de las mujeres súbitamente se levantó de su asiento y se fue. Otro de mis amigos salió detrás de ella tratando de convencerla para que se quedara. La discusión se ponía cada vez más caliente, y al final a punta de chantajes mi amigo logró convencer a sus primas y su hermana para que se fueran del lugar. Les dijo que si no se iban iba a llamar a su madre que seguramente pensaba que estaban apaciblemente dormidas en la casa de las primas y le iba a decir toda la verdad, que a él no le importaba si lo regañaban también.

– Por mí que se vayan, les dije. No me agradó que “la buena” nos tratara de vagos y otras cosas que mejor no mencionaré. Y así se lo hice saber. El estado etílico de mis amigos quedó de manifiesto cuando empezaron a pelear entre ellos sin razón aparente, tal vez por la frustración de que una vez logrado el objetivo de llevar mujeres atractivas a una mica, estas resultaron ser parientes cercanas de uno de nosotros. Yo no aguantaba más. Estaba cansado y ebrio; sin recordarlo me quedé dormido sentado en el sillón y la birra que tenía en la mano se volcó y me mojo los pantalones.

A la mañana siguiente, me sentía hecho mierda. Me desperté como a las once. Dos de mis amigos ya se habían ido, el anfitrión estaba tomando café, y el restante estaba hasta el culo, durmiendo boca abajo en un rincón cerca del sanitario.

¡Viejo sálveme con el café! Le supliqué a mi amigo. Cuando me vio la cara de desvelo, el anfitrión que parecía como si no hubiera tomado ni una gota de licor, soltó una carcajada, y me informó lo siguiente:

– Loco, lo que se perdió, las chamacas se fueron y todos ustedes se privaron, pero al rato volvieron tres de ellas, y diay, papi es papi, solo yo despierto aproveché y maticé a dos…

Seguramente yo puse cara de incrédulo, porque luego me dijo:

– No me cree, mae revise la bolsa de su Chema… cuando las hembras volvieron, una de ellas le dejo un papel ahí, jaló y yo quedé con las otras dos…

Acto seguido metí los dedos en la bolsa de la camisa y saqué un pequeño papel doblado por la mitad, que decía: 89XX – XXXX.

Llamé al número indicado y luego de identificarme, y preguntar con quien hablaba, ella me respondió:

– Soy la hermana de su amigo.

GLOSARIO DE COSTARRIQUEÑISMOS:

(Por orden de aparición)

  • Piedredros = Personas drogadictas, adictos a crack y otras drogas.
  • “Hicimos una vaca” = Realizar una colecta de dinero entre varios individuos con diversos propósitos, generalmente para comprar comestibles y pagar la cuenta en restaurantes.
  • Mae (también se pronuncia como maje) = Vocablo de uso básico en Costa Rica, extendido en todo el país, tanto en hombres como mujeres, usado en contextos de familiaridad y confianza, generalmente se utiliza entre amigos y conocidos cercanos haciendo referencia al individuo con quien se habla ejemplo: “mae, ¿todo bien?”, o también para hacer referencia a terceros. Ejemplo: “esos maes son unos cobardes” ó “ese mae es un cobarde”.
  • “Se lo juro por Chayanne” = frese con tono ligeramente cómico que se utiliza para asegurar que hay gran probabilidad de que un acontecimiento se lleve a cabo.
  • Birras = Cervezas.
  • “Manda huevo” = Frase que se utiliza en un contexto de súplica, como decir “por favor” o “no puede ser posible”.
  • “Que picha” = Expresa un sentimiento de enorme frustración, muy utilizada en la jerga juvenil, la palabra “picha” por sí misma es sinónimo también para “pene”; pero dependiendo del contexto la frase “que picha” indica frustración.
  • “Juegan de doña toda” = indica que los individuos señalados tienen una actitud engreída y arrogante, donde no toman en consideración la opinión o creencias ajenas.
  • Chante = Casa, residencia, lugar donde habita una o varias personas.
  • “Ojalá lo presten” = frase utilizada por los hombres, y hace referencia al deseo de cumplir sus expectativas sexuales con la o las mujeres de su interés.
  • “No peguen color” = Solicitud expresa de no avergonzar al grupo frente a las mujeres.
  • “Que jeta, que jeta” = Equivalente a decir “no puedo creerlo”
  • “Aquí en plan al suave” = Tomar las cosas con calma, solamente dejarse llevar por el momento.
  • “Todas eran unos quesos” = Se refiere a un grupo de mujeres atractivas.
  • Mica = una fiesta o actividad juvenil semejante; donde se consume alcohol, y a veces drogas, además de que generalmente involucra actividades sexuales.
  • “Hecho mierda” = Estado de gran cansancio o convalecencia física causada por accidente, actividad física extenuante o en este caso, por el consumo de alcohol.
  • “Estaba hasta el culo” = Avanzado estado de ebriedad, aunque no necesariamente hasta la pérdida de la conciencia.
  • “¡Viejo sálveme con el café!” = Equivale a decir: “¡Amigo, ofrézcame una taza de café!
  • Chamacas = muchachas jóvenes.
  • “Todos ustedes se privaron” = Equivalente a decir: “Todos ustedes se quedaron dormidos”.
  • Papi es papi = Frase que expresa presunción, indica gran autoestima por un hecho u objetivo conseguido.
  • “Maticé” = equivale a seducir y conquistar una o varias mujeres.
  • “Chema” = Camisa o camiseta.
  • “Jaló” = Se fue.

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2 comentarios sobre “Relato escrito en jerga costarricense

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