Estos últimos días del año 2015 y primeros del 2016, he estado sumido decidiendo cosas importantes, y mientras estaba en esta tarea, empecé leer algo nuevo para distraerme un poco. Algo vi en Internet sobre el gran Charles Bukowski, pero nunca le había leído, y cuando leí varios de sus buenos relatos eróticos, me dio por investigar otros autores de literatura erótica y llegue al francés Bataille Georges y a su novela “Historia del ojo”.

Habiendo leído a estos dos genios, me dio por intentar escribir algo en esta línea. Y bueno, como este año voy a intentar cosas nuevas y como el escribir un relato erótico fue un ejercicio mas difícil de lo que pensé, pues creo que debo publicarlo. Hay una fina linea que divide lo que es un relato erótico, del relato pornográfico; no se si la cruce, supongo que no, pero eso es relativo, solo diré que este relato contiene algunas escenas con “carnita”, y si a alguien le desagrada este tipo de lectura, mejor no siga leyendo más. (Aunque es probable que el relato sea mucho más malo y aburrido de lo que yo creo que es, pero bueno hay que mandarse al agua para aprender a nadar).

**Por ahí hay una bloguera cuyo nombre no diré, pero ella sabe que le estoy hablando, que también escribió un relato erótico y me ha dicho que pronto se lo mostrará al mundo.**

————————————————————-

chica marihuana.jpg

Las consecuencias de la hierba

          Abrí la ventana para entrar primero. Caminé despacio y con cuidado de no golpear la mesa de noche junto a la cama. Sin encender la luz busqué a L y di con sus brazos extendidos que luchaban por ubicarse en la oscuridad. Le mostré donde estaba el marco de la ventana y le ayude a cruzarlo. Puso sus manos en mis hombros y alargo su pierna izquierda hasta tocar el suelo. Luego, bajó también el pie derecho. Disimuladamente, le manoseé los pechos y las nalgas mientras la ayudaba a entrar por la ventana. Desde hace una hora mi pene clamaba por ser libre. Ansioso y conocedor de lo que vendría, la tomé ferozmente por el culo y la lancé a la cama. Ella se sorprendió y emitió una risa divertida ante el inesperado gesto. Me subí sobre ella y quise bajarle el pantalón pero me detuvo y dijo:

            — Aún no, vamos más despacio. —

            Encendí la luz. El suelo de la habitación estaba lleno de zapatos, ropa y cascaras de fruta podridas. Sentí algo de vergüenza, pero poco me importó. Bastante ebrios estábamos, lo suficiente como para entrar por la ventana. Durante el camino desde el bar hasta la casa prácticamente la cargue sobre mis hombros por lo ebria que estaba. Y en ese trayecto sus grandes tetas rozaban con insistencia mi espalda, y un tremendo bulto se empezaba a manifestar en mi pantalón… Durante el baile en el bar, antes de empezar a tomar siquiera, le restregué mi hombría varias veces por el culo, y sin ningún pudor ella misma se ubicaba justo donde mi placer era máximo, y movía sus nalgas como una batidora de pinturas. No fue difícil separarla de sus amigas. Le susurre al oído que deberíamos ir a un lugar más privado, y ella misma me sacó del bar.

            Ya en el cuarto, sin poder contenerme, me quité la camisa y la besé por todo el cuerpo, le abrí el vestido y liberé sus senos. ¡Que grandes pechos!…mucho más de lo que se pueda calcular con ropa. La aureola y pezón eran de un tono rosa sabroso y de tamaño medio. Ella gemía mientras yo besaba sus pezones y sin darme cuenta, metió su mano en mi entrepierna y manoseaba mi miembro. Me bajé el pantalón y estaba por solicitarle una mamada, cuando se sintió el temblor.  Más bien, terremoto. La tierra retumbó, y todo se sacudió durante 47 segundos eternos. El susto nos bajó la borrachera y la excitación. Fuimos ubicados como los seres mortales e insignificantes que somos. L me abrazó y gritó un par de veces. Aún de madrugada, se escuchaba afuera los gritos de la gente asustada, y solo atinamos a recostarnos y tratar de calmarnos.

            — Me voy, mejor me voy — me dijo casi llorando.

— No, tranquila, nada ha pasado, mejor quédese— le dije y la abracé con más fuerza. (Debí dejarla ir)…

En ese instante recordé que tenía algunos puros de marihuana en una gaveta.

—Tengo algo para tranquilizarnos—le dije.

            Y sin pensarlo, saqué un puro y lo encendí. Le di un jalón y cuando creí que tendría que convencerla, L lo tomó como una experta y fumó como si fuera el último cigarro de marihuana de su vida. Luego, encendimos el segundo y ella empezó a fumarlo, mientras yo le bajé los pantalones y empecé a saborear su intimidad.

            Una fina línea de pelitos se abría camino casi desde su ombligo para terminar graciosamente en los inicios de su pubis. Su vagina estaba afeitada y bastante húmeda. Esto me calentó aún más. Mi lengua se abría espacio en su vulva y los gemidos a veces ahogados, a veces más fuertes de L me tenían el pene como varilla de hierro forjado.

            Pasados unos minutos, intercambiamos posiciones y yo me acosté boca arriba mientras ella de cuclillas me empezó a chupar la verga. Así, ella estaba entretenida con mi miembro mientras yo gozaba del puro de marihuana. Al rato, dejé de sentir la boca y las manos de L sobre mi pene. Ella, por la acción más que probable de la marihuana se había quedado dormida. ¡Mierda, justo cuando se la quería meter!…Intenté despertarla, pero fue imposible. Y la verdad, yo también estaba bastante mal, a punto del sueño profundo. Así que, apagué la luz y me dormí también.

            Al día siguiente me despertó el ruido de la ducha abierta. Intuí que L podría estar adentro desnuda con su cabello y cuerpo mojados envueltos en espuma. Este simple pensamiento casi me provocó una erección, corrí y abrí la puerta del baño, entré a la ducha con ella. Completamos lo pendiente del día anterior. Por momentos una combinación de hambre, sueño y mareo me atacaba pero la labor requería toda mi capacidad. Ella se puso de rodillas y me dio placer oral. Yo a esta hembra le llevaba un hambre… y sin más preámbulo la puse de pie, la recosté contra la pared, le levanté una pierna y con el agua cayendo sobre nosotros, la penetré con precisión de misil balístico. Una vez dentro comencé a bombearla como animal, le chupaba los pechos y casi se los mordí. No sé porque, pero ella tomó una botella de champú y me llenó el cabello de espuma. Me pareció que esto la excito aún más. Seguidamente la puse en cuatro y empecé el ataque por detrás. Al hacer el movimiento pélvico, tanto ella como yo resbalábamos por el piso mojado y esto provocó que fuéramos a dar contra la pared. Ella tuvo que poner sus manos como soporte, pero pronto no resistió y yo empujaba cada vez con más fuerza hasta el punto en que se golpeó la cara y la cabeza contra la pared varias veces.

            Al rato, ella no quiso seguir igual, y me pidió que saliéramos de la ducha. Cerramos la llave y no sé qué pretendía, pero apenas salimos, me senté en la taza del sanitario, y la tomé del brazo señalándole que se sentara sobre mí. Entendida la idea, tomo mi húmeda verga y la encaminó hacia sus adentros. Dándome la espalda estuvo cabalgando sobre mi, largo y tendido, tomando ella el control de la acción.

            — Cuando se vaya a venir me avisa— me dijo mientras yo estaba ebrio de placer.

            Y de repente ella aumentó la velocidad y la fuerza de los embates, sus gemidos pasaron a convertirse en gritos, se dio vuelta, se puso frente a mí, y sacó mi miembro de su “estuche”. Observé como un chorro transparente salía de sus entrañas mojando las piernas de ambos. Algunas gotas rebotaron hasta mi cara. Yo no pude contenerme más, y liberé una generosa cantidad de esperma que salió disparado y cayó sobre el abdomen y muslos de L. Al ver ella que estaba eyaculando, con su boca absorbió los últimos disparos, a su vez que con su lengua limpió completamente mi instrumento de cualquier resquicio que quedase de esperma.

            Nos quedamos sentados en la tasa sanitaria tomando un descanso. L Me preguntó si me quedaba más marihuana. Aún tenía ocho puros. Fui y traje dos, pero antes de fumarlos tomamos café y comimos un poco de pastel que quedó de mi cumpleaños.

            Fuimos desnudos al patio, desde allí cualquier vecino que saliera a tender la ropa podría vernos. Pero esta idea nos agradó a ambos. Nos recostamos en la sombra de un árbol y empezamos a fumar. Ella estaba acostada sobre mí de tal forma que sus pechos rozaban mi brazo izquierdo, y esto me hizo reaccionar. Recuperada un poco la energía, mi pene empezó a “alegrarse” otra vez. Ella lo notó y sonrió. Yo tomé mi hierba e hice una gran inhalación. Ella jugueteaba con mi miembro semierecto, y la marihuana empezó a hacerme un fuerte efecto. Casi sin dormir, y aún con hambre empecé a caer en un sueño profundo. L me reclamó que no podía dormirme aún, porque quería más. Me golpeó la cara y yo hice un esfuerzo por seguir despierto pero paradójicamente, aún excitado, me dormí.

            Desperté de noche, hacía frío y me dolía cada centímetro del cuerpo, la resaca era descomunal. Poco a poco me puse de pie y entré a la casa. Me puse ropa interior y un pantalón. Me serví algo de café hecho desde la mañana. Sentado en un sofá, noté que la gaveta donde tenía los cigarros de marihuana estaba abierta, me aproximé y observé con espanto que faltaban todos los puros restantes. Miré alrededor y  todo en la casa estaba aún más desordenado de lo normal. Busqué mi billetera y aún seguía en la mesa de noche, pero no estaba mi dinero, tampoco encontré mi reloj, mi celular había desaparecido, no localicé un par de tenis que acababa de comprar, no estaba mi computadora portátil, y para rematar tampoco estaba la pantalla plana… golpeé las paredes envuelto en ira… ¿Cómo pudo sucederme esto?… la maldita me había robado.

            Mi estómago sonaba mientras procesaba lo ocurrido. Solo me quedaba calmarme y comer algo. Lo único que tenía a mano era el pastel. Fui a la cocina y busqué la caja donde lo había colocado. Al destaparla, estaba vacía, y encontré una nota que decía:

            “La pase bien, pero me comí el pastel como castigo por los golpes que me di en el baño, lo demás ya estaba planeado XOXO…”

FIN

marihuana boca.jpg

Imágenes tomadas de la web.

Copyrighted.com Registered & Protected  QOLD-RLVQ-GOZ3-3AZ6

Anuncios

27 comentarios sobre “Una reflexión y un relato erótico

  1. Buen comienzo y buena trama, aunque en mi opinión la linea que divide a lo erótico de lo vulgar es la definición que se le da a las situaciones, objetos y partes de nuestro cuerpo. Creo que podrías ser más sutil a la hora de mencionar las partes sexuales….recuerda que lo erótico juega mucho con la imaginación y si lo describes con tal crudeza pierde la curiosidad. Saludos, me gustó.

    Le gusta a 1 persona

  2. Hay en el sexo algo de suciamente hermoso al mismo tiempo, algo de transgresor e irreverente en la búsqueda del placer que no se conforma con los convencionalismos. No sé, la línea entre erotismo y obsceno (confieso que me encanta el porno) es tan sutil y delgada como la diferencia entre acariciar y estimular con la suavidad de una pluma o follar directamente con el ave en “crudo” sin imaginación ni lubricación. No le tengo miedo ni reparo a las palabras explícitas, me parecen bocas orgánicas, húmedas y hambrientas, sabedoras de lo que desean y satisfacen sin necesidad de más rodeos. ¿Para qué tanto dulce? tras dos o tres cucharaditas empalagan como un tocino de cielo.
    Seguramente estoy fuera de onda y lugar, pero fue el azar quien me condujo hasta aquí. No está de más avisar que mi mundo es oscuro, irreverente e incluso repulsivo 🙂
    Me gustaron algunas cosas que leí en tu blog. En este caso, el relato es muy sugerente, está bien escrito y provoca sensaciones muy vívidas y excitantes. De eso se trata, supongo.
    Un saludo

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s